miércoles, 16 de julio de 2008

BIENVENIDA Y APERTURA DEL II ENCUENTRO INTERNACIONAL DE EDUCADORES DEHONIANOS

ADVENIAT REGNUM TUUM:
UN CORAZÓN ABIERTO PARA EDUCAR

A todas y a todos, nuestra más cordial bienvenida, en nombre de toda la Provincia española de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús, Dehonianos, a la que represento.

Buenos días;
Bom dia;

Buon giorno;

Bonjour;

Good morning;

Guten tag;

Dzien dobry;

Nos sentimos orgullosos, felices y contentos de teneros aquí, entre nosotros, y deseamos responder a vuestra confianza y expectativas depositadas en el lema que nos convoca en estas jornadas: “Adveniat Regnum Tuum: un corazón abierto para educar”. Gracias al Gobierno General, de quien ha surgido la iniciativa para realizar el IIº Encuentro Internacional (allá por el mes de diciembre de 2005 en la Ciudad Eterna de Roma) como continuidad al Ier Encuentro que tuvo lugar también en esta casa de Salamanca en julio de 2001 y, representado aquí por el P. Claudio Dalla Zuanna, que entre otras cuestiones, está encargado del ámbito pastoral educativo de nuestro Instituto.

Gracias a la acogida, siempre oportuna, puntual y desinteresada, de esta casa de formación scj (postulantado, noviciado y teologado). Ellos han trabajado en los días previos para hacer que nos sintamos “como en nuestra casa”. Que el P. Fernando Rodríguez Garrapucho, superior de la misma, lo haga extensivo a todos los miembros. Gracias a vosotras y vosotros religiosos, docentes y educadores, laicas y laicos que, dejando por unos días vuestras importantes obligaciones de familia, dejando vuestro hogar, vuestro país, vuestra cultura, habéis sacrificado todo esto para hacer posible que este foro esté a rebosar. Todos juntos formamos una sinfonía educativa. Una sinfonía orquestada por representantes de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Congo, Alemania, Italia, Indonesia, India, Portugal, Madagascar, Mozambique, Polonia, Estados Unidos, Venezuela y España. Os merecéis -nos merecemos- nuestro propio reconocimiento con el deseo de que nuestra escuela dehoniana siga siendo signo de esperanza y para ello le vamos a poner la obertura a nuestra sinfonía educativa, como si de un caleidoscopio musical se tratara y como respuesta de fidelidad a nuestra misión, con un fuerte aplauso a cada una de nuestras realidades educativas concretas esparcidas por los cinco continentes.

La educación dehoniana comporta estar inmerso en la sociedad como formadora de hombres y mujeres y portadora de valores necesarios para presentar al mundo el significado evangélico y social de la escuela católica. Ésta es, en sí misma, una plataforma privilegiada para la evangelización porque se dirige hacia muchos niños y jóvenes en edad escolar con los que diariamente se trabaja en cada uno de sus niveles y que reclaman nuestra entrega y dedicación.

Visto que para el Padre Dehon la preocupación por la educación y enseñanza cristiana de los niños y las personas jóvenes fue una constante en toda su vida, consideramos que es muy importante que tomemos conciencia del gran valor que tiene este servicio apostólico y que se reflexione sobre lo que es urgente y prioritario en la misión educativa dehoniana. Con vuestra presencia habéis hecho realidad la idea de que se cumpliera una meta importante que empezó en el año 2001. En ese primer Encuentro salió a la luz el Proyecto Educativo Dehoniano (PED), un documento sencillo que aglutinaba un proyecto común en la Congregación para ser fieles al carisma del P. Dehon en la Iglesia.

Ahora con este segundo Encuentro internacional tratamos de aunar esfuerzos y corazones entusiasmados por la fascinante e influyente tarea de la educación, base de las diferentes sociedades. No sólo queremos analizar objetivamente lo hasta ahora realizado, que seguro es muy interesante, sino que Salamanca 2008 pretende ser un empuje revitalizador para seguir caminando con ilusión en una tarea fundamental para la Evangelización de nuestra sociedad. Que esto sea sólo el inicio de otras convocatorias en el tiempo, por lo tanto que este Encuentro de Educadores Dehonianos no signifique término sino un punto de partida para el futuro.

Insisto que vuestra presencia nos llena de alegría, despierta, alienta y anima nuestro sentido dehoniano de fraternidad y acogida. Nos anima nuestra común vocación de servicio, el deseo de cumplir mejor nuestra misión, conocernos mejor, intercambiar impresiones, dudas, anhelos y frustraciones en la tarea educativa, que solos, tantas veces nos empujarían al desaliento. Tenemos por delante unas jornadas para empaparnos del optimismo pedagógico necesario y poderlo transmitir en cada uno de los ámbitos de nuestra pastoral educativa.

Hegel decía: “nada bueno puede hacerse sin verdadera pasión”; parafraseándole, nosotros podríamos decir: nada es bueno y factible en educación si no le ponemos alas, si no le ponemos espíritu, empatía, buen clima y, por qué no, también mística dehoniana. No podemos contentarnos con ser pasto de la mediocridad. Debemos buscar y aunar calidad personal con eficiencia docente, buscar los valores de la esuela católica y aquellos más particulares de la escuela dehoniana, que aún tiene mucho que decir. En suma, buscar un trabajo vocacionado en un clima de fraternidad y participación. Porque está en juego una de las ideas del Padre Fundador: “la educación cristiana es el cultivo de la civilización, de la inteligencia y del corazón” y otras que iremos reflexionando a lo largo de estos días.Somos conscientes de que nos ha tocado una época difícil.

Vivimos en un mundo marcado por grandes contradicciones, por la pobreza y la riqueza cada vez más extremas, por bloques antagónicos, por guerras sin sentido, por la corrupción rampante, por la marginación y la exclusión, por fanatismos y fundamentalismos, por la amenaza latente de un desarrollo sin control, ni escrúpulos que aniquila los ecosistemas y contamina el planeta. Por tanto, maestros y maestras nos hemos convertido en un elemento de solución al problema y no en un ladrillo más en el muro con una política de “dejar hacer, dejar pasar” o simplemente de queja. Bajo esta perspectiva estamos llamados a ser sembradores de ideas y sentimientos nobles, excitadores de energías latentes; encendedores de luces y despertadores de entusiasmo por todo lo bello, lo noble, lo grande y lo bueno. Que no nos baste ser buenos cuando estamos convocados a ser mejores cada día. Por eso tenemos que convertir nuestras aulas (en sentido amplio de la palabra: cualquier lugar de evangelización educativa) en hogares y talleres: escuela-taller de promoción humana, escuela-taller de cultura, escuela-taller de relaciones interpersonales sanas y escuela-templo donde se viva y celebre la fe. Una escuela, pequeña iglesia, donde esté vivo y presente el Proyecto del Maestro de Nazaret.

Tenemos ante nosotros la sugerente y vasta pedagogía dehoniana cuyo origen se remonta al nacimiento del Colegio “San Juan” de San Quintín erigido por León Dehon en paralelo al nacimiento de la propia Congregación. Esta circunstancia histórica explica la intrínseca relación que existe entre Congregación y educación por ser ésta una de las primeras misiones animadas por el Fundador como algo que le venía de dentro del corazón.

A ello nos van a ayudar Heiner Wilmer, Stefan Tertünte, David Quintal, Manuel Briñón, João Carlos Almeida, Abilio de Gregorio, Mario Sandoval y Bob Bossie. Vaya, pues, el agradecimiento anticipado a su trabajo que compartirán con nosotros.Somos parte de una misión compartida: educar juntos en la escuela católica en un mundo en el que el desafío cultural ocupa el primer lugar, y el más estimulante y el más cargado de consecuencias. Esto debemos hacerlo en comunión y esta comunión sabe hacerse acogedora respecto de las personas en crecimiento, haciéndoles sentir a través de la solicitud materna de la Iglesia, que Dios lleva en el corazón la vida de cada uno de sus hijos. En definitiva una comunión que, basándose en Cristo, lo reconoce lo anuncia a todos y a cada uno como al único y verdadero Maestro (Cf. Mt 23,8).

Gracias al Comité de Preparación de este Encuentro con el P. Claudio Dalla Zuanna, al que también yo pertenezco. Gracias, PP. Heiner Wilmer, João Almeida, David Quintal, Manuel Briñón, Luis Chocarro y Hno. Jorge Torres. Gracias.

Adveniat Regnum Tuum: un corazón abierto para educar. Aquí tenemos la clave de nuestra reunión; en este slogan tenemos que volcar toda nuestra energía de las horas venideras para poder aportar a la Congregación entera pautas de actuación de cara al futuro sobre el tema de la pastoral en el campo educativo en todos sus ámbitos.

Nuevamente bienvenidas y bienvenidos, y el deseo de mucho provecho y éxito. Esta mañana nos reuníamos en oración, en la Eucaristía, ahora nos encomendamos a la Virgen María, Madre y educadora de Cristo y de los hombres para que, como los sirvientes en las bodas de Caná, hagamos viva la invitación que ella les hizo: “haced lo que Él os diga” (Jn 2, 5). Gracias.

P. Jesús Valdezate Soto, scj
Superior Provincial HI

Salamanca, 15 de julio de 2008

1 comentario:

hadrianus dijo...

There are different dehonian charisms, but one Spirit; there are various experiences, but the same Kingdom of God we cultivate day by day .... Bravo! Congratulation for all your efforts to share what we have received from the Passionate Heart of Jesus for the Glory of God and for all humanity wherever we are called and to be sent.
h.wardjito scj -- with a very special greeting for Father Fernando.